Hoy es
Alma Cuevalagua la que invade mi rincón para suplir mis ausencias en este viaje tan apasionante que estoy realizando por la blogosfera, ella ha tenido a bien denominar esta locura como la contra-invasión y ha dejado un poema especial.
Gracias Alma por tu contra-invasión tan especial que dejas en mi rincón.
Octubre
Me he abrazado a la ausencia de tu abrazo
y le he contado seis puntas a una estrella
que fue la forma fija de mi herida
clavada en donde mas podia doler
en un pedazo del alma que te tuve prometida.
Allí volví los ojos para ver
los dos diciendo adios
a otro verano
en el regazo amoroso de la hierba crecida,
la perfecta destreza de tu mano
deshaciendo una trenza
y esa trenza, disuelta y desarmada
derramando mi pelo en esa almohada
que oculta todavía
los ecos de la risa sofocada
la memoria luminosa
de la piel, que agradecida
por la brisa sutil de madrugada que se lleva al calor
se dormía por fin
inocente y confiada, ignorando las leyes del pudor
y sólo envuelta
en la fragancia vaporosa de una rosa
robada de un jardín
Ahí me detuve
no quise ir más allá. No pude
llegar a la tristeza profunda y mal curada que fue la despedida
de aquel amanecer
donde se guardan mis ganas
de perder
para siempre y de golpe la memoria o la vida
Y di la vuelta resuelta y decidida
a abrirle el corazón de bienvenida
a la golosa estación de las manzanas.