Deseos de Rebecca decide invadirme antes de que yo haga mi parada en su rincón, y es que ella sabe que llegaré y comprende que la espera será corta, pero que este rincón no puede estar sin contenido para entretener a los lectores, así que ni corta ni perezosa me envía un artículo para publicar, algo que hago con mucho gusto y tras leerlo, les aseguro que van a quedar encantados, por lo que desde ya les invito a visitar su blog.
Amig@s,
si alguna vez han tenido la experiencia
de haber vivido en el trópico,
y de casualidad haber visto una mariposa
de esas impresionantemente gigantescas,
sabrán asociarse con esta historia.
Érase una niña de dos años
la cual dormía en su hamaca.
Pero algo extraño la despierta…
Era el revolotear de una mariposa,
negra y grande!
Llena de miedo ante cosa tan negra
observa la niña la mariposa aletear
alrededor de ella con sus alas negras volar....
Llama a su madre llorando...
la cual, en sus tareas del hogar,
acude a sus gritos espantando
a la negra mariposa de la habitación.
La niña suspirando tranquilizada,
sale de su habitación consolada.
Pero al salir todavía se encuentra
con la mariposa reposando de su vuelo cansada,
tranquila, amenazante en esa pared morada ...!
La niña comienza a llorar de nuevo…
Vuelve corriendo a la habitación.
Teme a la mariposa de negros colores!!
negra y grande!
La madre de nuevo, sin comprender la razón aún
toma su niña en sus brazos protectores.
Con una sonrisa maternal,
de buena fe de enseñar,
la levanta donde la mariposa de una vez,
y le dice a la niña asustada:
“Pero si ella no te puede hacer daño, Ves? Ves?"
La diminuta niña de dos años,
llorando de miedo y terror,
con su cara cerca y enfrentada
a la mariposa que desagradaba
quería bajar al suelo...
lloraba más y gritaba
y ahora pedía solo consuelo,
que la madre no le daba.
Su carita tan de cerca
a ese animal tan inmenso, ¡ que calamidad….!
Le parecieron esos segundos una eternidad !
Y los brazos de su madre
no la dejaban escapar ..!
Al final cuando la madre la baja
la niña sale corriendo
y su corazón temblaba,
sus manitos sacudiendo,
todo su cuerpo sollozaba,
su llanto la respiración ahogaba!
La madre finalmente decide
espantar la mariposa,
la cual volando despacio
a las afueras se despide.
La madre sigue sus oficios.
Calmada la niña,
sale al patio soleado,
y ha comenzado a jugar ...
... y lo ocurrido olvidado?.
Pasan los años,
han cambiado muchas cosas
la niña es una mujer.
Pero lo puedes creer,
como son las cosas:
con horror se estremece
de negras y grandes mariposas…
Pues quedan los horrores
aún cuando uno crece.