- Una mujer demuestre su capacidad intelectual en cada palabra que pronuncie. Pese a confesarse atraídos por chicas inteligentes, la realidad es otra, pues se sienten inferiores e ineptos cuando no pueden responder acertadamente los cuestionamientos de una mente culta.
- La belleza femenina los haga tartamudear. Ellos se desviven ante un cuerpo esbelto y una cara bonita, se las ingenian con mil y un piropos, pero a la hora de la verdad enmudecen, transpiran, hiperventilan… caen en un estado de nervios basado en la inseguridad que les causa una mujer despampanante.
- La confianza y autosuficiencia -característica de muchas mujeres de estos tiempos- los margine. A los hombres les gusta sentirse útiles e indispensables, entonces, una mujer como presidenta de una empresa o tan independiente que viaja por el mundo sin consultárselo a nadie, se traduce en un duro golpe para su ego.
- Una chica sea atrevida y sexy a la vez. Se supone que, para la conquista, quien debe dar el primer paso es el hombre. Si la mujer se adelanta obviamente se sienten alagados pero también muy intimidados.
Aunque parezca insólito, cosas tan simples como invitar a una pieza de baile representa un gran reto para los hombres. Una prueba de que ellos sí se intimidan ante la presencia de una mujer; más aún si ésta mide casi dos metros de estatura, cintura de avispa y un cargo gerencial en su currículo.
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